Transplante Renal

Trasplante renal

Las personas con insuficiencia renal terminal (IRCT) son candidatos para un trasplante. La insuficiencia renal crónica terminal ocurre cuando los riñones ya no son capaces de realizar su función. Los riñones son los encargados de filtrar la sangre y eliminar los productos de desecho metabólico de nuestro cuerpo, como son los ácidos, la creatinina y la urea. Los riñones también regulan los líquidos del organismo (agua) y sodio (sal) y su composición, controlando los niveles de potasio, fosfato y otras sustancias. Regulando la cantidad de líquido corporal, los riñones logran el control arterial. Finalmente, tienen la función de producir vitamina D, encargada de regular el calcio del organismo, y eritropoietina, la hormona encargada de estimular la producción de glóbulos rojos (eritrocitos).

Cualquier tipo de daño renal puede progresar hacia una IRCT, la cual se trata con diálisis o con un trasplante renal. ¿Cuál es el mejor tratamiento? Por lo general, la diálisis, aunque se haga muy bien y con todos los adelantos disponibles, sólo consigue realizar algunas de las múltiples funciones del riñón. Las deficiencias hormonales y las frecuentes variaciones de la cantidad de líquido y sales en el organismo conducen a la progresión o aparición de problemas relacionados con la insuficiencia renal. Esto no ocurre con un riñón trasplantado. Cuando un riñón se trasplanta y funciona bien, la persona vuelve a ser completamente normal y en poco tiempo pueden desaparecer problemas como la anemia o las lesiones en huesos, músculos y nervios. Por otra parte, el costo anual del manejo de estos pacientes si bien es superior después de un trasplante renal versus diálisis durante el primer año, se equiparan e invierten pasado este período.

Para que el trasplante pueda realizarse y tenga un éxito inmediato y prolongado, es fundamental e imprescindible que el paciente en diálisis llegue en las mejores condiciones médicas al trasplante (controlar correctamente los niveles de fósforo en la sangre, someterse a una dieta correcta, tomar medicación destinada a lograr dicho control, medir la tensión arterial y la supresión del tabaco).

La insuficiencia renal puede ser causada por varias enfermedades: Enfermedades heredadas de los padres como la enfermedad poliquística del riñón (múltiples quistes en el riñón, en el hígado y otros órganos); enfermedad de Alport; enfermedades inmunológicas generalizadas; hipertensión arterial sistémica: alta presión sanguínea; pielonefritis crónica (infección de los riñones); glomerulonefritis (inflamación de los glomérulos o "filtros" del riñón); diabetes mellitus (azúcar elevada en la sangre); uropatía obstructiva (enfermedades que bloquean el tracto urinario) como piedras renales.

Existen algunas contraindicaciones para este tratamiento, las más comunes son infecciones crónicas, enfermedad del hígado, del corazón o del pulmón, cáncer, falta de apego al tratamiento y una infección como tuberculosis pulmonar y osteomelitis (infección ósea aguda o crónica, causada generalmente por bacterias).

Cecilia, Gonzalo, Diego, Cristóbal y Camilo.
 
Publicidad
 
 
7718 visitantes
=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=